Se pronuncia Eleguá, aunque se escribe como indico en el titulo.
Cuando le presentas las ofrendas de comida al elegguá, se le debe enumerar en alta voz, pues conviene que oiga bien lo que se va dando. Esto se hace con todos los orishas.
Se le habla y se le pide prosperidad, en locumí, si sabes, y sino, se le reza esto en lucumí. Eleguá, laroye asu camaché ichá fofá, guara omí tuto anatuto tú tu babamí cosí ikú cosí aro, cosí ofó arayé, cosí achelú cosí éun afonfó molei d lo omodei.
Se le da asistencia. Que consiste en hacerle una oración, echarle humo de puro, escupirle aguardiente, no Ron, encenderle una vela o (penba), Y embadurnarlo con manteca de corojo, que se compra en las tiendas de productos de santeria. Mientras lo acaricias con la manteca de corojo, le pides todo aquello que quieras.
Tener un Elleguá espiritual en casa, detrás de la puerta o en la entrada de la casa, no es brujería, aunque la mayoría de las personas creen que sí.
Es muy fácil de hacer un Elegguá, lo que pasa, que debes de tener fe ante todo y saber que lo que haces, lo estas haciendo porque crees en ello. Uno de los requisito de la religión, es que es secreta. No debes pregonarlo, ni comentarlo a las amigas ni a nadie.
El Elgeguá, dentro de la Santería, es el Orisha que te abre los caminos y que los cierra, siempre te protege, y siempre le cierra los caminos a todos aquellos que te quieren hacer el mal.
En la religión de la Santería, el Elegguá es como un niño, retozón, está en todas partes, es comelón, cuando le haces sus ofrendas cada lunes, le gusta que le pongas dulces, una tasa de café solo sin azúcar, le gusta jugar con los papalotes, (cometas), en Cuba se dice que Elegguá es el dueño de las cometas,
Elegguá guarda las encrucijadas; es el portero del monte y de la sábana. Está en la entrada y la salida y el toque del tambor lo proclama sin cesar.
Alalú banché, elegguá domina junto con Orula, babá y oyá los cuatro vientos.
Elegguá es como un niño, se le considera así dentro de la religión muchos videntes pueden verlo sentado a los pies de sus camas, pequeñito, con cara de niño viejo, sombrero de yarey y fumando un puro.
A el Elegguá espiritual, hay que tenerlo en la entrada de la casa, dentro de un velador o armarito, hay que hacerle sus rogaciones, porque sino castiga.
El Elegguá es el más firme orisha de todos, El protege al babalawo, (babalao), que no puede prescindir del Elegguá,
El Elegguá, es adivino, y quién enseña a adivinar a Orula y le descubre el mono, el árbol o la palma que crece en el jardín de Orúngan.
Para aquellos que quieran tener un Elegguá en casa y creen realmente que esto les va a proteger y abrir los caminos, deben de hacerlo de la siguiente forma.
Coges un coco seco, lo pelas totalmente, y lo embadurnas en manteca de corojo, entre los tres huecos que siempre tiene el coco, le abres uno, que es la boca, le sacas el agua, con la que puedes lavarte la cabeza, las manos y los pies, cuando bayas a dormir, si te poner un gorro blanco y unos calcetines mejor.
Una vez, que tienes abierto el hueco en el coco, le echas tierra de una encrucijada, ¡ojo!, cuatro caminos, o cuatro calles que se cruzan, tierra de un bibiguajero, de la entrada de una iglesia, de la plaza más importante de la ciudad o pueblo, de los juzgados, de la cárcel, de un hospital, de una panadería, de la entrada de un banco, y del negocio más rentable de la ciudad. Tres hierbas, distintas, que pueden ser laurel, hierbabuena, albahaca, y siete trozos de palos distintos, que solo puedes comprar en cuba, o en una tienda de productos de santería, que realmente, tienes que conocer. La cabeza de una tortuga pequeña, palo de Osain, una piedra de sabana, que sea el verdadero otan del elegguá, afoché de orula, que son unos polvos que prepara el babalawo, veintinueves monedas de distintos países, agua de lluvia, de río, de mar, bendita, miel de abeja, manteca de corojo, vino seco, miel de guinea, un pedacito de carbón, y distintas hierbas trituradas. y con un poquito de cemento, cierras el hueco del coco, y ya está terminado el eleguá.
Una vez terminado, hay que enterrarlo, en una encrucijada, o cuatro vientos ( Gwágwá), para que se adueñe de la fuerza interna y externa de la naturaleza, durante siete días.
Cuando los saques, debes de sacrificar tres gallos y echar su sangre en el hueco donde estuvo enterrado el elgguá, le echas unos plátanos, maíz, un choro de aguardiente,
Lo lógico en todo esto, es que realmente, lo haga un babalawo, porque tiene toda la facultad del santo y sabe todas las oraciones en lucumí.
Sobre el eleguá, hay mucho que aprender, se le pueden hacer muchas ofrendas, pero hay que saberlas hacer.
SeguiréEl Elegguá 1ª Lección enseñando sobre la protección del Elegguá, más adelante.
Que Dios les Bendiga y les abra todas la puertas.
HT.Hdez, Escritora.
Cuando le presentas las ofrendas de comida al elegguá, se le debe enumerar en alta voz, pues conviene que oiga bien lo que se va dando. Esto se hace con todos los orishas.
Se le habla y se le pide prosperidad, en locumí, si sabes, y sino, se le reza esto en lucumí. Eleguá, laroye asu camaché ichá fofá, guara omí tuto anatuto tú tu babamí cosí ikú cosí aro, cosí ofó arayé, cosí achelú cosí éun afonfó molei d lo omodei.
Se le da asistencia. Que consiste en hacerle una oración, echarle humo de puro, escupirle aguardiente, no Ron, encenderle una vela o (penba), Y embadurnarlo con manteca de corojo, que se compra en las tiendas de productos de santeria. Mientras lo acaricias con la manteca de corojo, le pides todo aquello que quieras.
Tener un Elleguá espiritual en casa, detrás de la puerta o en la entrada de la casa, no es brujería, aunque la mayoría de las personas creen que sí.
Es muy fácil de hacer un Elegguá, lo que pasa, que debes de tener fe ante todo y saber que lo que haces, lo estas haciendo porque crees en ello. Uno de los requisito de la religión, es que es secreta. No debes pregonarlo, ni comentarlo a las amigas ni a nadie.
El Elgeguá, dentro de la Santería, es el Orisha que te abre los caminos y que los cierra, siempre te protege, y siempre le cierra los caminos a todos aquellos que te quieren hacer el mal.
En la religión de la Santería, el Elegguá es como un niño, retozón, está en todas partes, es comelón, cuando le haces sus ofrendas cada lunes, le gusta que le pongas dulces, una tasa de café solo sin azúcar, le gusta jugar con los papalotes, (cometas), en Cuba se dice que Elegguá es el dueño de las cometas,
Elegguá guarda las encrucijadas; es el portero del monte y de la sábana. Está en la entrada y la salida y el toque del tambor lo proclama sin cesar.
Alalú banché, elegguá domina junto con Orula, babá y oyá los cuatro vientos.
Elegguá es como un niño, se le considera así dentro de la religión muchos videntes pueden verlo sentado a los pies de sus camas, pequeñito, con cara de niño viejo, sombrero de yarey y fumando un puro.
A el Elegguá espiritual, hay que tenerlo en la entrada de la casa, dentro de un velador o armarito, hay que hacerle sus rogaciones, porque sino castiga.
El Elegguá es el más firme orisha de todos, El protege al babalawo, (babalao), que no puede prescindir del Elegguá,
El Elegguá, es adivino, y quién enseña a adivinar a Orula y le descubre el mono, el árbol o la palma que crece en el jardín de Orúngan.
Para aquellos que quieran tener un Elegguá en casa y creen realmente que esto les va a proteger y abrir los caminos, deben de hacerlo de la siguiente forma.
Coges un coco seco, lo pelas totalmente, y lo embadurnas en manteca de corojo, entre los tres huecos que siempre tiene el coco, le abres uno, que es la boca, le sacas el agua, con la que puedes lavarte la cabeza, las manos y los pies, cuando bayas a dormir, si te poner un gorro blanco y unos calcetines mejor.
Una vez, que tienes abierto el hueco en el coco, le echas tierra de una encrucijada, ¡ojo!, cuatro caminos, o cuatro calles que se cruzan, tierra de un bibiguajero, de la entrada de una iglesia, de la plaza más importante de la ciudad o pueblo, de los juzgados, de la cárcel, de un hospital, de una panadería, de la entrada de un banco, y del negocio más rentable de la ciudad. Tres hierbas, distintas, que pueden ser laurel, hierbabuena, albahaca, y siete trozos de palos distintos, que solo puedes comprar en cuba, o en una tienda de productos de santería, que realmente, tienes que conocer. La cabeza de una tortuga pequeña, palo de Osain, una piedra de sabana, que sea el verdadero otan del elegguá, afoché de orula, que son unos polvos que prepara el babalawo, veintinueves monedas de distintos países, agua de lluvia, de río, de mar, bendita, miel de abeja, manteca de corojo, vino seco, miel de guinea, un pedacito de carbón, y distintas hierbas trituradas. y con un poquito de cemento, cierras el hueco del coco, y ya está terminado el eleguá.
Una vez terminado, hay que enterrarlo, en una encrucijada, o cuatro vientos ( Gwágwá), para que se adueñe de la fuerza interna y externa de la naturaleza, durante siete días.
Cuando los saques, debes de sacrificar tres gallos y echar su sangre en el hueco donde estuvo enterrado el elgguá, le echas unos plátanos, maíz, un choro de aguardiente,
Lo lógico en todo esto, es que realmente, lo haga un babalawo, porque tiene toda la facultad del santo y sabe todas las oraciones en lucumí.
Sobre el eleguá, hay mucho que aprender, se le pueden hacer muchas ofrendas, pero hay que saberlas hacer.
SeguiréEl Elegguá 1ª Lección enseñando sobre la protección del Elegguá, más adelante.
Que Dios les Bendiga y les abra todas la puertas.
HT.Hdez, Escritora.


